jueves, noviembre 23, 2006

Mercado de riñones humanos

La venta de un riñón humano está prohibida en todo el mundo (excepto en Irán (!) según cuenta The Economist) pero sí está permitida la donación. Mi pronóstico: pronto aparecerá el mercado negro en esta materia (si es que no existe ya de hecho).

Sí está permitida la donación directa (siempre que haya compatibilidad, obvio). Más aún, si requiero trasplante y tengo un donante incompatible es posible conseguir otra persona que requiera ese riñón y a su vez tenga otro donante compatible conmigo, y hacer el trueque. De hecho en Estados Unidos, Forbes, relata un caso de 5 transplantes simultáneos con esas características. Es cuestión de tiempo para que aparezca un mercado, informal o formal, como proponen varios economistas. (Ver aquí, y aquí ) Y no hace falta pensar en términos mercantilistas y materialistas: suponga que su hija tiene necesidad de un riñón, ¿se lo daría? Muchos dirán que sí, otros dirán que no. Nadie criticará al que diga que sí. Digamos ahora que su hija tiene leucemia, y lo que requiere es dinero para el tratamiento... ¿daría usted su riñón a otra persona para que su hija pueda acceder al tratamiento? ¿Por qué habría de ser más criticable que el primer caso?
(Por favor, no nos enredemos con el AUGE y otras patillas, la leucemia puede ser reemplazada por cualquier otra "causa que no tenga cobertura" y que usted estime que vale un riñón: el hambre en Africa, vacunación de niños en Mongolia, protección de infantes abusados, etc).

viernes, noviembre 17, 2006

Eliminación de $1?

En Estados Unidos hay un debate (aquí el debate, aquí la opinión de Mankiw) entre economistas respecto a la posibilidad de eliminar al viejo y querido Penny (1 centavo). Considerando que un centavo de dólar es aproximadamente equivalente a una moneda de $5,
que corregido por PPP vendría quedando en algo así como $2 (factor 0,4 estimado por el Banco Mundial para el 2003) podemos decir que si los gringos tienen motivos para eliminar la famosa monedita, nosotros tenemos exactamente el doble de motivos.
Por supuesto, hay argumentos en contra (si no, no habría debate) uno de los cuales es la experiencia europea del "redondeo" que algunos estiman que llevó los precios en Europa a un alza cuando entró en vigor el Euro. En Chile creo que el efecto redondeo no sería mucho (que las cosas que valen $1.999 pasen a valer $2.000 no es mucho, y a lo mejor conseguimos que las bajen a $1.995(!) para mantener el efecto sicológico de "menos de dos lucas"
El debate es entretenido, aunque puede ser llevado a ocioso por la práctica... al menos en el almacén cerca de mi casa hace rato que están redondeando al 0 o al $5, haciendo esta una discusión más para académicos que para el ciudadano real (excepto esos que les gusta irlas echando en un frasquito).

Legalización de drogas

Nunca he logrado definir entre mi liberalismo y mi temor a las externalidades negativas que una apertura del mercado de las drogas podría producir. Pero entrevistas como la de Marcola (líder de un grupo de choque en la Cárcel de Sao Paulo) son un elemento realmente interesante (y por qué no decirlo, atemorizante) en el análisis que conduce a que lo lógico debiera ser su legalización. La pregunta que uno se hace es si el margen bruto realmente bajará con la entrada de nuevos competidores y no tantos consumidores... o si la baja será con un incremento importante de nuevos consumidores.

lunes, noviembre 13, 2006

Potencia Alimentaria

Ahí están los agricultores felices de la vida con la visión de Potencia Alimentaria que la Presidenta Bachelet respalda. Lo que sin embargo no se debe olvidar es la vieja y querida Teoría de las Ventajas Comparativas de Ricardo, y que sabiamente trajo a colación David Bell, profesor de Agrobusiness de Harvard, que en una entrevista publicada hoy en el Diario Financiero nos recomienda:
"Dejen que Brasil se encargue de llenarles el estómago a las grandes poblaciones. Chile debiera enfocarse en exportar alimentos de calidad superior"
Yo sólo agregaría que Argentina, si deja de perseguirse la cola, también es de los que se pueden dedicar a alimentar a las grandes poblaciones. Obviamente los trigueros no van a estar de acuerdo, pero el futuro de Chile creo que va más por el lado del wagyu que por el trigo.

viernes, noviembre 10, 2006

Mujeres educadas, mejores matrimonios

Según un estudio a ser publicado por Demographic Research hecho por Steven P. Martin, un profesor de sociología de la University of Maryland.

(Women) increased education leads to better marriages and stronger families. College graduates are less likely to divorce -- and more specifically, families with highly educated mothers are half as likely to split. So says an upcoming article in Demographic Research by Steven P. Martin, a professor of sociology at the University of Maryland. Looking at marriages that began between 1990 and 1994, Mr. Martin found that, of marriages in which the wife had a college education (or more), only 16.5% dissolved in the first 10 years, compared with 38% in which the wife had only a high-school diploma.

Pero cuidado... no es que el mayor estudio sea necesariamente la causa de esa situación (recordar la falacia "post hoc ergo propter hoc"). Es muy probable que el tema esté vinculado, por ejemplo, con el hecho de que los que tienen estudios superiores se casan más tarde (y por lo tanto, más maduras) o que las que llegan a tener estudios superiores tienen un background que las hace mejores eligiendo sus parejas...
De cualquier manera, para los que creemos en las bondades del "hasta que la muerte nos separe" (aunque en Chile se usa el "todos los días de mi vida" que personalmente me gusta más, porque implica que nuestro amor sobrevive al hecho de que tú o yo no estemos) es una buena noticia, si consideramos que cada vez son más las mujeres que están adquiriendo esa condición y además lo señalado en el párrafo al final del artículo:

Married Americans report that they are more satisfied with their lives and feel more successful than their single peers. Rather than decrying the death of marriage, one might actually take the more optimistic view that later marriage and a more educated population lead to richer, more permanent unions than ever before.

Llama la atención que no se mencione el tema de un impacto según el nivel de educación de los hombres. O no lo vieron, o tal vez con o sin educación somos las mismas bestias siempre.

Operaciones Primavera

La semana pasada un grupo de alumnos de quinto año me invitó a participar en las Operaciones Primavera, así que asistí con dos de mis hijas. Creo que es una gran iniciativa incorporar profesores a esas actividades y espero que lo repitan con otros.

Por mi parte quiero agradecer la oportunidad (hace ya algún tiempo que no iba a una actividad de esas) no sólo para mí sino también para mis hijas (muy lindas las fotos de ellas, lástima que el padre no es muy fotogénico). Y particularmente agradecer la casita que me regalaron... realmente muy creativos y un gesto muy fino. Por mi parte, espero que mi cháchara no haya resultado muy aburrida (aunque puede haber sido un poco larga, especialmente para los que estaban esperando para ir a ducharse), que en el algo haya contribuido a la reflexión y el diálogo, y sobre todo que la Keka, el Rafa, la Dámaris, Matías y Erick hayan quedado en el corazón de los que estuvimos con ellos, aprendiendo de su vida, compartiendo su hospitalidad y ayudando un poquito.
Finalmente, invitar a otros profesores a que cuando los inviten... vayan. Siempre vale la pena.

viernes, noviembre 03, 2006

Impuesto a las inmobiliarias 5%

La idea del minuto, según el Mercurio, es que cada nuevo proyecto inmobiliario destine un 5% de su suelo a vivienda social, o que aporte el equivalente en plata al MINVU. Ya hablé alguna vez de las buenas intenciones que hay tras algunas acciones del Estado que sin embargo no son tan buenas como iniciativas económicas, y esta es un nuevo ejemplo. Es posible que un esquema de ese tipo contribuya a producir integración social, a pesar de que algunos creen que los pobres venderán sus casas en suelo caro para poder licuar ese activo y redistribuirlo de otra manera. No veo tan claro ese efecto, porque lo más probable es que aunque los suelos vecinos sean caros, los valores dentro del “sector” social caerán a valores de mercado para ese tipo de viviendas. El mejor ejemplo es Lo Barnechea: con los precios de La Dehesa ya debieran haber desaparecido esas poblaciones, pero muestran bastante menos movilidad de la que algunos esperan (a pesar de que sí la hay, sobre todo en base a arriendos). Por otro lado, cuando la delincuencia va en aumento no hay buen respaldo para generar “capital social” que permita esa integración. El miedo no hace caso de razones, ni de estadísticas. Si se promueve la integración territorial por la fuerza tendremos la desintegración por el lado de los condominios con paredes altas, tipo Santuario del Valle. No creo en las integraciones por decreto.
Por otro lado, más allá de si el resultado es algún tipo de beneficio por el lado de la integración, la pregunta es porqué el costo de esa inversión (aún con externalidad positiva) lo van a asumir únicamente las familias que adquieran viviendas, las inmobiliarias y los propietarios originales de los terrenos. (Nuevamente, algunos creen que lo harán sólo las familias, pero hasta la Cámara de la Construcción en sus estudios contempla la posibilidad de que la elasticidad de oferta no sea infinita (aunque lo hacen en un apartado, igual vale), por lo que algo cargarán los productores y sus proveedores). Si es cierto que hay una externalidad positiva en la integración (yo creo que sí), y asumiendo que esta política la indujera (aunque creo que no), no se ve el sentido de distorsionar el mercado de las viviendas nuevas con un impuesto específico para lograr un proyecto de carácter nacional. El subsidio a la localización es la herramienta que el Ministerio ha creado para ese efecto y su financiamiento debiera ser con fondos nacionales (a pesar de que tampoco soy muy hincha de esa medida como expliqué en un post anterior).
La discusión respecto a que la actividad inmobiliaria utilice como insumo un bien que algunos podrían interpretar como “destinado a toda la humanidad” ya está zanjada por el hecho de que ese mismo bien ya tiene una carga específica, que son las contribuciones (a pesar de que lo verdadero sería que el cobro fuera a la Henry George, sólo sobre el valor no mejorado de la tierra), por lo que tampoco explica por qué seguir cargando al mercado inmobiliario con esa responsabilidad.
Finalmente, y para ser ecuánimes, no debemos olvidar que el sector inmobiliario sí tiene un beneficio tributario por el lado del IVA, y un segundo por el lado de que los créditos hipotecarios de vivienda son deducibles de la base tributable para las personas naturales (no así los gastos de salud y educación… como si no fueran influyentes en la posibilidad de generar renta). Tal vez lo más viable desde un punto de vista político sería que se eliminara el beneficio del IVA y con esa plata se mejore el financiamiento de subsidios de vivienda. Así no creamos nuevas distorsiones, corregimos una que ya existe y se generan recursos para financiar la inversión con externalidad positiva. Me dirán que eso lo paga la clase media, y responderé que eso es falso: el dinero es fungible y los recursos necesarios para financiar el erario nacional que no se están recaudando de parte de la clase media que tiene el beneficio tributario los están pagando los más pobres con un IVA más alto que el que se requeriría si no existiera ese beneficio.

lunes, octubre 23, 2006

Los valores son relativos... o el vendedor más grande del mundo

La historia más notable que he leído últimamente. Pero antes una pequeña introducción: ¿Cuál es el "valor" de un vaso de agua? ¿Cuál es el "precio justo" de un clip rojo? Una de las cosas que desde afuera de la profesión no siempre se logra entender es que el valor de un bien o servicio es esencialmente un atributo que le dan las personas y no un elemento propio del mismo. Las cosas no tienen valor sino cuando una persona las desea, quiere, anhela, necesita... Por lo mismo, lo que para una persona puede ser valioso, para otra no lo es tanto, y por eso surge el intercambio, con mutuo beneficio. Dado que ambos participantes quedan más felices, decimos que se "creó" riqueza. En estricto rigor la cosa transada sigue siendo la misma, pero ahora está en manos que la valoran diferente. Incluso a los economistas a veces se nos olvida, y entonces tiene que venir un "administrador" a demostrarnos que los mercados no están siempre equilibrados (digamos que no lo están casi nunca), que las oportunidades de arbitraje existen y que si uno está dispuesto a poner un bien ahí donde vale más, puede lograr que un vaso de agua que aquí no vale nada, valga $10.000 en el desierto o que un clip rojo valga una tarde con Alice Cooper o una casa en Canadá!!!. Vean la historia de Kyle MacDonald un emprendedor que demostró todo lo anterior. Y a ver qué se les ocurre!
Gracias a Tyler Cowen de Marginal Revolution por el dato.

martes, octubre 10, 2006

Nuevo Nobel

Siempre me ha parecido interesante leer y escuchar a la gente inteligente, particularmente cuando se acercan a los niveles más filosóficos de análisis, más que a los modelos matemáticos o los experimentos que los hicieron famosos. Para los que quieran conocer por qué Edmund Phelps se ganó el premio Nobel, pueden además de ver la biografía, echarle una mirada a los antecedentes que tuvo a la vista la Comisión pertinente. Pero para los que quieran saber cómo ve el mundo, recomiendo este artículo publicado en el Wall Street Journal el día de hoy, en que analiza la diferencia entre el estilo anglo de desarrollo, y el sistema de Europa continental. Y si tienen poco tiempo, pueden saltarse hasta el último párrafo para ver sus conclusiones de por qué un sistema más libre puede ser mejor que uno con mayor poder central y redes de bienestar, incluso más allá de sus resultados respectivos.

miércoles, septiembre 27, 2006

Lecturas complementarias

Me llegó el siguiente mail:

Hola profesor,

Me gustaría saber en qué libro podría encontrar la materia del curso (EAE 110A) de forma parecida a la que usted explica, para apoyar las clases.
Porque en los libros de bibliografía del curso no aparece todo, o aparece explicado de forma muy diferente, o con otro enfoque.

(Nombre retenido)

Hay dos libros adicionales que puedo recomendar para este curso: uno es el Miller de Microeconomía (que usaba antes) y el otro, aunque un poco más difícil es el Teoría de Precios de E. Fontaine que es bien didáctico (aunque tiene más matemáticas y otros temas diferentes).
Por otro lado, qué bueno que se note diferencia entre las clases y el libro, porque si no, no iría nadie!!!

martes, septiembre 26, 2006

Del IPOM y la pobreza

A modo de comentario del post hecho por David Ruiz sobre el IPOM, debo señalar que siempre he tenido más inclinación por el lado micro que el macro. Por lo mismo, me inscribo fervientemente en la opinión de Hernan Büchi aparecida hoy en el Diario Financiero (¿cuándo van a entender los diarios de Chile que es imprescindible que sus artículos puedan ser vinculados para que desplieguen toda su influencia?). En dos líneas: si seguimos incrementando las regulaciones y, sobre todo, estigmatizando a los empresarios, es difícil que el país avance más rápido.
La última muestra, (puedo estar hilando un poco fino), viene de una campaña de Comercio con Justicia que están desplegando en la radio con el apoyo de Oxfam Internacional cuyo lema es “la pobreza no cae del cielo”. Me pregunto qué significa eso: si contiene un tono irónico parece indicar: “la pobreza no cae del cielo, la crean otros”, mientras que si no es irónica no parece muy aguda: la pobreza no cae del cielo, es la condición en que ha nacido, vivido y muerto el 90% de la humanidad a lo largo de toda la historia.
No tengo nada contra las campañas que promuevan el apoyo y la ayuda a quienes más lo necesitan, ni mucho menos en que se quiera mejorar las condiciones laborales de los trabajadores en Chile, pero me preocupa la sensación que dejan los mensajes en un tono que me parece bastante errático: al denunciar la falta de previsión de las temporeras parecen criticar a los empresarios, pero el problema es que ellas no tengan trabajo el resto del tiempo, no que sí lo tengan en verano!!. Me gustaría una que recuerde que “la riqueza no cae del cielo”, que los empresarios son necesarios, para superar el estado actual de las cosas. ¿Cómo se puede promover el desarrollo si aquellos llamados a liderarlo son siempre estigmatizados como explotadores o ladrones? Uno de los grandes avances de la humanidad desde la Edad Media,es la aparición del empresario (el emprendedor), en contraposición a la dicotomía señor-siervo que no es más que un derivado de la ley del más fuerte. Con su aparición ya no es más rico quien es capaz de saquear porque es más fuerte, sino quien es capaz de descubrir mejores medios para hacer las cosas, y ponerlos al servicio de sus congéneres que libremente decidirán si el aporte vale la pena o no (o si el trabajo que les ofrece es mejor que lo que tienen o no). Qué gran distancia ética entre eso y quien toma las cosas por la fuerza, sea en forma directa o a nombre de un supuesto Bien Común. (Dios y Bien Común, cuántos crímenes se han cometido en el nombre de ambos)
Si queremos avanzar necesitamos más empresarios, dispuestos a asumir riesgos, a crear bienestar y riqueza, pero si la sociedad se acostumbra a considerar como más noble la “repartición de riqueza” que la creación de la misma, y castigar a quienes crean más, estigmatizándolos y quitándoles el fruto de su creatividad, no me extraña que no resulte un modelo atractivo para los jóvenes, y por lo tanto que no avancemos más.
Seguir enfocándose en la distribución del ingreso como gran meta es como pretender armar un equipo de fútbol con puros arqueros. Para defender ("repartirnos") el resultado hay que haber metido goles primero, pero en la actualidad sólo tenemos una goleada en contra, que estamos remontando lentamente… (vean esta presentación, notable) no porque hay unos pocos que ganan mucho, sino porque todavía hay muchos que producen muy poco.

Del IPOM y la pobreza

A modo de comentario del post hecho por David Ruiz sobre el IPOM, debo señalar que siempre he tenido más inclinación por el lado micro que el macro. Por lo mismo, me inscribo fervientemente en la opinión de Hernan Büchi aparecida hoy en el Diario Financiero (¿cuándo van a entender los diarios de Chile que es imprescindible que sus artículos puedan ser vinculados para que desplieguen toda su influencia?). En dos líneas: si seguimos incrementando las regulaciones y, sobre todo, estigmatizando a los empresarios, es difícil que el país avance más rápido.
La última muestra, (puedo estar hilando un poco fino), viene de una campaña de Comercio con Justicia que están desplegando en la radio con el apoyo de Oxfam Internacional cuyo lema es “la pobreza no cae del cielo”. Me pregunto qué significa eso: si contiene un tono irónico parece indicar: “la pobreza no cae del cielo, la crean otros”, mientras que si no es irónica no parece muy aguda: la pobreza no cae del cielo, es la condición en que ha nacido, vivido y muerto el 90% de la humanidad a lo largo de toda la historia.
No tengo nada contra las campañas que promuevan el apoyo y la ayuda a quienes más lo necesitan, ni mucho menos en que se quiera mejorar las condiciones laborales de los trabajadores en Chile, pero me preocupa la sensación que dejan los mensajes en un tono que me parece bastante errático: al denunciar la falta de previsión de las temporeras parecen criticar a los empresarios, pero el problema es que ellas no tengan trabajo el resto del tiempo, no que sí lo tengan en verano!!. Me gustaría una que recuerde que “la riqueza no cae del cielo”, que los empresarios son necesarios, para superar el estado actual de las cosas. ¿Cómo se puede promover el desarrollo si aquellos llamados a liderarlo son siempre estigmatizados como explotadores o ladrones? Uno de los grandes avances de la humanidad desde la Edad Media,es la aparición del empresario (el emprendedor), en contraposición a la dicotomía señor-siervo que no es más que un derivado de la ley del más fuerte. Con su aparición ya no es más rico quien es capaz de saquear porque es más fuerte, sino quien es capaz de descubrir mejores medios para hacer las cosas, y ponerlos al servicio de sus congéneres que libremente decidirán si el aporte vale la pena o no (o si el trabajo que les ofrece es mejor que lo que tienen o no). Qué gran distancia ética entre eso y quien toma las cosas por la fuerza, sea en forma directa o a nombre de un supuesto Bien Común. (Dios y Bien Común, cuántos crímenes se han cometido en el nombre de ambos)
Si queremos avanzar necesitamos más empresarios, dispuestos a asumir riesgos, a crear bienestar y riqueza, pero si la sociedad se acostumbra a considerar como más noble la “repartición de riqueza” que la creación de la misma, y castigar a quienes crean más, estigmatizándolos y quitándoles el fruto de su creatividad, no me extraña que no resulte un modelo atractivo para los jóvenes, y por lo tanto que no avancemos más.
Seguir enfocándose en la distribución del ingreso como gran meta es como pretender armar un equipo de fútbol con puros arqueros. Para defender ("repartirnos") el resultado hay que haber metido goles primero, pero en la actualidad sólo tenemos una goleada en contra, que estamos remontando lentamente… (vean esta presentación, notable) no porque hay unos pocos que ganan mucho, sino porque todavía hay muchos que producen muy poco.

viernes, septiembre 22, 2006

RSE ??

Una de las cosas interesantes de observar en la naturaleza humana es esa maravillosa tendencia a anhelar que los demás hagan el bien... o alternativamente a hacer el bien pero con la plata de otros. La versión más reciente de esta concupiscencia adopta, a veces, la forma de Responsabilidad Social Empresarial (RSE).
¿Qué es eso? Si se trata de que las empresas paguen por los costos que provocan (medioambiente) eso es meramente Justicia, y por lo mismo no es algo para andar haciendo publicidad, sino que debiera ser exigido por el Estado. Lo mismo si se trata de tener un ambiente de trabajo adecuado y buenas relaciones con los trabajadores. En ese caso se trata de un nuevo nombre para elementos que el mismo desarrollo de los mercados va demandando: no es más responsable socialmente la empresa que provee tomates orgánicos que aquella que provee unos modificados genéticamente, simplemente son productos diferentes, y la demanda hará su trabajo para determinar cuál sobrevivirá en el mercado.
Pero, por otro lado, si se trata de hacer acción social, donaciones, participar en proyectos que benefician a terceros, que es la forma que mayor presencia tiene en los medios de prensa, me parece que es nuevamente una forma de hacer que otros paguen la cuenta, en este caso los accionistas. No hay ninguna razón que justifique que una empresa que le vendió acciones a una AFP o a un particular prometiendo divividendos a partir de la gestión de un determinado negocio, aparezca ahora disminuyendo esos dividendos (y la jubilación de los afiliados a esa AFP) para que el gerente general de turno salga en los diarios pontificando sobre responsabilidad social. Eso es malversación de fondos.
Curiosamente en Chile sólo he visto un artículo de mi amigo J. Miguel Ried U. sobre el particular (lamentablemente en La Tercera el 28.07.06 p.38 que retira sus publicaciones de la web, así que no puedo hacer el vínculo), aunque como buen abogado se centró en si, legalmente, pueden hacerlo o no. Su conclusión: sólo sería posible si se demuestra que eso va en beneficio de los accionistas.
Y ahí va otro de los grandes argumentos para este tipo de prácticas, generar una suerte de goodwill de parte de los consumidores que justifique esa inversión. Pero entonces no es RSE... es el viejo y querido marketing, vestido en ropajes sociales. Ojo, también puede ser lobby (por ejemplo frente al regulador) también vestido con ropas ajenas.
Tuve la suerte de trabajar un tiempo en una empresa de distribución eléctrica. Ahí la inversión en zonas sociales tenía un carácter defensivo: "si les damos canchas iluminadas nos ven con menos odio y por lo tanto no nos roban tanto". Menos noble, pero sincero y eficaz concepto para justificar la inversión social. Uno podría comparar las pérdidas antes y después de la inversión.
¿Pero qué hace un banco (u otra empresa) en ese tipo de áreas? ¿Tienen alguna medición que demuestre la rentabilidad de la inversión realizada? ¿Caen menos sus colocaciones cuando suben las tasas?¿Pueden cobrar más por sus servicios? Habría que verlo.
Personalmente no me gusta que las empresas pretendan vestirse éticamente con los dineros de sus accionistas, pero lo que más me preocupa es ver que en la sociedad se extiende progresivamente la concepción de las "empresas tienen que...". Las empresas no "tienen que" hacer nada más que competir lealmente, ofrecer sus servicios y obtener el mejor retorno posible para sus accionistas. Son estos últimos los que tienen deberes sociales, si su conciencia así se los dicta, pero pretender descargar las responsabilidades personales de solidaridad en las empresas es antropomorfizarlas y desnaturalizarlas. Si la gente quiere solidaridad tiene que hacerla directamente pero no pedirle a otros (empresas, Estado) que la hagan por ellos con plata que pertenece a otras personas. Me dicen que Friedman señaló alguna vez que a Dios le faltó el undécimo mandamiento: "Thou shall do good at your own expense". Lo demás, es contravenir el séptimo.

miércoles, septiembre 13, 2006

Salario Mínimo

En un post anterior mencioné que en Chicago estaban pasando una legislación que elevaba el salario mínimo sólo para las empresa grandes, como Wal Mart. Hoy supe que finalmente la iniciativa, que había sido aprobada, ha sido vetada por el alcalde de Chicago y que cuenta con los votos para sostener el veto, por lo que la legislación queda en nada.

Medidas de Seguridad

Me pregunto cuándo se hará el esfuerzo porque los "organizadores" de las marchas se hagan responsables de las externalidades que provocan. Es demasiado fácil decir "nosotros convocamos a una marcha pacífica y los infiltrados son los violentistas". Si llevo 18 años organizando marchas, y todos los años "me infiltran" ya estoy calificando para negligencia culpable. Como tampoco se trata de prohibir que la gente se manifieste, lo que debiera hacer la Intendencia es exigir que así como los organizadores de un espectáculo privado deben tener su propia seguridad, los organizadores de una marcha tengan sistemas de seguridad. ¡O al menos que dejen una boleta de garantía para cubrir los daños! Me imagino que ahora que la Moneda también resultó dañada se tomarán mayores providencias para la próxima, aunque me pregunto por que es inaceptable un atentado a la Moneda y sí uno al Burger King. O nos tenemos respeto unos a otros, o no lo tenemos... suponer que sólo algunos símbolos lo tienen es una ingenuidad...

jueves, septiembre 07, 2006

Snowboard con casco

Hace algunos días fui a la nieve, donde hice por primera vez el intento de hacer snowboard. El motivo era aprender a hacerlo a una edad en que todavía estoy en condiciones de absorber los porrazos requeridos para dominar la técnica. Durante el proceso descubrí dos cosas: la primera es que es entretenido. La segunda, que es absolutamente necesario (al menos durante la fase de aprendizaje) hacerlo con casco, pues a diferencia del ski (en que uno suele caer hacia los lados) aquí se cae de frente o de espalda, y cuando sucede esto último a alta velocidad (como ven avancé rápido en mis lecciones) y de espaldas al valle, la fuerza hace absolutamente inevitable azotar la cabeza con la nieve. (Si el nivel de mis clases de EAE110 decae, ya saben la explicación).
A la vuelta me encontré con un interesante debate acerca de un proyecto de ley que pretende obligar a las personas que desean contraer matrimonio a hacerse algunos exámenes médicos que determinen la pre existencia de ciertas enfermedades. (Curioso, no encontré nada en internet sobre el tema, sólo salió en TV).
El romántico en mí encontró bastante "vulgar" el planteamiento, esto de tener que presentar certificados de "confiabilidad" a la persona amada es demasiado "práctico". Por otro lado, el economista en mí es partidario de que la gente tenga "información perfecta" (o al menos que no haya asimetrías). Pero el libertario en mí simplemente se rebela ante la sola idea de que el Estado empiece a supervisar la forma en que tomo mi decisión de casarme. Me imagino que después me obligarán a hacer un test en un taller autorizado al auto usado que pretendo comprar.
¿Hasta dónde puede el Estado intervenir en los asuntos particulares? La ley del tabaco se amparaba en el daño a terceros. ¿Pero por qué el Estado tiene que obligarme a usar cinturón de seguridad o a "testear" a mi novia? Doy por hecho que próximamente me van a obligar a usar casco para el SB (y no hace falta porque no pienso subirme de nuevo sin uno...), pero me parece que hace rato que el "Hermano Mayor" se está pasando de la raya. Tal vez tengo que irme a vivir a New Hampshire... ahí no exigen casco para andar en bicicleta, ni obligan a ponerse el cinturón. Mientras tanto, la próxima vez que haga SB lo haré con casco... pero por voluntad propia.

miércoles, agosto 30, 2006

It's Getting Better All the Time...

Linda canción de la mejor banda de la historia.
La traigo a colación a raíz de un interesante post de Don Boudreaux sobre la comparación entre el nivel de ingreso (la mediana, no el promedio) en 1967 y el de hoy. En dos líneas Don se pregunta si sería mejor estar en 1967 con la mediana de ingreso de hoy, que es mayor en dólares constantes, u hoy con la mediana de ingreso de 1967. Se responde que si uno observa todos los avances tecnológicos, en salud, en seguridad (eso último lo tengo menos claro), etc. el preferiría mil veces vivir hoy con un ingreso más bajo que hace 30 años con un ingreso mayor.
Más allá de que me encantaría darme una vuelta por Abbey Road a ver cómo grababan la canción que titula este post (justamente en 1967), comparto la idea de que la calidad de vida hoy es mucho mejor que en esa época. O por lo menos es la idea que he logrado formarme de las historias familiares. Y no sólo por el despelote político que había en esos años, sobre todo lo digo por la diferencia en oportunidades, en capacidad de viajar, de conocer, de interconectarse, TV Cable, Internet, tecnología en alimentos, salud, etc. Y aquí viene la pregunta para los más entendidos: ¿Hay algún estudio que compare la canasta de bienes que se compraba en Chile en 1967 con la de hoy? Me parece que es vital para poder comparar la situación de la población. La sola medición del "nivel de ingreso" no es suficiente, particularmente si además esa medición se hace por la vía de los salarios y no de las otras prestaciones que se reciben y si además no se corrige por el efecto multiplicador del ingreso familiar que provoca la mujer al entrar al mundo laborar (habría que compensar con el efecto devastador que el columnista amigo de la Lilí señalaba hace un par días). Me pregunto si ese indicador existe.
Por ahora podemos entretenernos con estos que están notables por los efectos gráficos, muy didácticos, y lamentar que nuestros vecinos argentinos llevan 30 años parados prácticamente donde mismo.

viernes, agosto 25, 2006

Huelga Escondida

Otra carta al Mercurio (que no creo que publiquen):

Doña Stephanie Santic (carta del jueves) cree que las pérdidas de Escondida resultantes de no producir por un mes se compensan con lo que se producirá gracias al alargamiento de la vida útil de la mina. Si su empleador le retiene su salario del próximo mes y se lo paga en 600 meses más (el número es el que usa ella), indexado con el precio del cobre, y mientras tanto financia sus gastos tomando un crédito bancario para vivir ese mes, posiblemente descubrirá, cuando pague los intereses por 600 meses, que la postergación de ganancias sí es una pérdida.

Lo increíble es que doña Stephanie firma en la edición impresa como Ingeniero Civil MBA.

Update: Nobleza obliga. Sí la publicaron.

martes, agosto 22, 2006

Fuero paternal

La última joyita de la creatividad de nuestros diputados:
Un fuero para los trabajadores hombres que acaban de ser padres y tienen cónyuges que no ejerzan dicho derecho (o sea que no trabajan). El motivo no queda claro, y parece ser una extensión equivocada del concepto existente para la madre trabajadora (que ya era discutible).

Veamos: ¿Por qué habría que dar un fuero al trabajador o trabajadora que tiene un hijo? Se me ocurren dos interpretaciones:

1.- Que el empleador vea el embarazo con malos ojos, pues de alguna manera menoscaba el rendimiento de la trabajadora (condición más delicada, aumento de ausentismo, distracción, decaimiento, o algo en esa línea) y por ese lado pretenda sustituirla por otra persona que no esté sufriendo dichas dificultades. Esto podría ser cierto, hay trabajos en los que el estar embarazada es efectivamente un factor de disminución de la productividad. No es en todos, pero un ejemplo es el de las tripulantes de cabina de un avión que deben dejar de prestar servicios a bordo de inmediato, por lo que al menos por los 9 meses de embarazo más el post natal, tendrían una productividad cero en sus faenas habituales (un porcentaje se podría re ubicar en otras faenas, pero no todas). Es evidente que la posibilidad existe, no en todos los trabajos como ya se indicó, y que se incrementa en aquellos puestos que requieran menor capacitación, experiencia o en que el costo de cambiar al personal sea bajo.

2.- La otra posibilidad es que no haya impedimentos de ninguna especie, que la trabajadora no presente modificación en su rendimiento, y por lo tanto su puesto de trabajo no está amenzado por el embarazo, pero sí por las condiciones propias del mercado (como lo estamos todos los empleados), y que el Legislador simplemente quiere entregar un beneficio al niño y su madre garantizando su manutención por el período del embarazo y algo más (un año en Chile).

Vemos que en ambos casos un bien social (asumamos que lo es) se está financiando por la vía de subir el costo de producción de una empresa específica. Es decir un beneficio valorado por todos los chilenos lo financian los empresarios que contratan mujeres que se embaracen y los consumidores de esos bienes. Si dichos atributos se distribuyen homogéneamente a lo largo de la economía, cada industria colaboraría en la proporción que representa en la economía a pagar dicho costo. Pero si no es así, se produce la paradoja de que aquellas empresas que contratan más mujeres y con mayor sueldo pagan un mayor porcentaje de este costo social que aquellas empresas "machistas" que no colaboran con nada. (Supongamos que los consumidores compran a ambos tipos de empresas). De hecho CODELCO ("el sueldo de Chile") colaboraría poco y los colegios con muchas profesoras cargarían con un tremendo costo.

Resulta por lo tanto razonable concluir que si el Estado quiere proteger a la madre y a su niño, lo que debiera hacer es entregar un subsidio a la maternidad en la forma de un seguro de desempleo (para aquellas que pierdan el trabajo), y no obligar a una empresa específica a asumir sola el costo, pues eso no sólo implica una distorsión en la libre contratación que debiera haber en un mercado eficiente, sino que además es fuente evidente de discriminación (directa o encubierta) en contra de las mujeres en edad fértil. De esta manera aquellas madres que no disminuyen su productividad y que no pierden su empleo seguirán aportando a la sociedad el fruto de su trabajo, y aquellas que sí vieron afectadas sus posibilidades por el embarazo y en que el costo de capacitar un reemplazante es muy bajo quedarán protegidas, así como su hijo.

Cabe preguntarse si se debiera proteger en el caso de que el motivo sea de mercado, y no una merma productiva producto del embarazo (supuesto que se pudieran distinguir), cuando lo obvio es que la mujer busque otro trabajo. Al respecto, parece razonable pensar que una mujer embarazada sí tendrá más dificultades para obtener un nuevo trabajo, motivo por el cual se justificaría un apoyo especial. En efecto, quién querrá contratar a alguien para que apenas termine su período de entrenamiento presente una linda licencia por 5 meses.

¿Es aplicable este criterio a un padre trabajador? Evidentemente el primer caso no parece muy realista: la emoción de ser padre es maravillosa pero no creo que produzca un detrimento de la capacidad productiva (tal vez un poco de falta de sueño después del parto). Por otro lado, si bien puede mantener su rendimiento igual puede perder el empleo. ¿Califica eso para protección? ¿Por qué al padre "embarazado" y no a otros padres? No se vé muy claro que el hecho de que su señora esté embarazada vaya a dificultar la capacidad del marido de encontrar trabajo, por lo que no es atribuible al embarazo la necesidad del apoyo, razón por la cual no correspondería darle una protección diferente a las que ya existen (indemnización por despido y seguro de desempleo). Por último, si alguien estimara que la situación del padre esperando un hijo es diferente a la de los demás padres, se podría justificar un subsidio del estado, pero no un fuero. Y aún así, habría que explicar convincentemente por qué esa diferencia entre un padre y los demás.

sábado, agosto 19, 2006

Impuesto Increíble

Acabo de enviar esta Carta al Mercurio, por si la publican:

Han pasado ya varios días de la publicación (17 de agosto) de la carta de don Javier Niklitschek en que informaba de un nuevo impuesto que le habían aplicado al querer volver desde Argentina por el paso Cardenal Samoré el pasado 15 de agosto. Y hasta la fecha ni las autoridades chilenas ni las argentinas han hecho ni un comentario sobre este nuevo gravamen. Siempre he respetado la autonomía de las naciones para fijar los impuestos que deseen o fijar sus precios, o restringir sus exportaciones: es su soberanía. Pero un impuesto para poder volver a Chile, que no había sido informado anteriormente, está al borde de un pequeño "secuestro de Estado". ¿Qué habría pasado si la familia no tiene el dinero para pagar? Si quieren cobrar por entrar a su país, es su derecho, pero aplicar al salir un impuesto que no existía al momento de ingresar, y que ni siquiera se ha informado a la contraparte chilena, es lisa y llanamente matonaje.

Update: Por supuesto, no la publicaron. "El Mercurio miente".

jueves, agosto 17, 2006

Medidas de Seguridad?

El intento de ataque terrorista abortado en Gran Bretaña ha generado un tremendo incremento en las medidas de seguridad para los viajes en avión. Ya no sólo no se puede abordar con tijeras, cuchillos, hojas de afeitar y demás elementos que fueron prohibidos hace algunos años tras el ataque a las torres gemelas, sino que ahora no se aceptan líquidos, equipos electrónicos, etc.
Evidentemente esta reacción tiene una explicación sicológico-política: No se puede aparecer como que todo sigue igual. Pero pasada la reacción inicial uno debiera plantearse ¿tiene sentido un nivel tan elevado de medidas de seguridad?
Para comprender este tema es necesario tener presente que por alguna causa sicológica la gente parece tener más miedo a los aviones que a otras formas de transporte. Estadísticamente Levitt presenta en su libro Freakonomics un análisis que muestra que la tasa de mortalidad por pasajero-hora viajando en avión es la misma que para el auto.
Sin embargo, la gente acepta un nivel de control y chequeo para los aviones que no está dispuesto a aceptar al subir a un bus, el tren o el metro. Un ejemplo clásico de cómo la libertad se sacrifica en función de la seguridad, aún cuando el trade-off no esté tan claro. Es cierto que dicha tasa es en parte fruto de todas las medidas de seguridad que se aplican en los aeropuertos, pero también sospecho que la mayor parte de esas medidas no resultan en una disminución de accidentes aéreos, sino en otro tipo de percances (tráfico de drogas, secuestros, etc.) que en estricto rigor no son parte de la comparación que se está haciendo.
Pero la pregunta de fondo es: ¿hasta cuándo y hasta dónde? Porque si estas acciones de control de equipaje de mano fueran razonables y sin costo se estarían aplicando a todos los medios de transporte colectivo. ¿O acaso el tren y el metro están a salvo de un atentado? España dice que no. Tal vez se estima que el número de víctimas potencial es mayor en aviones con seguridad a la antigua que en trenes sin ningún tipo de control. O tal vez, como se deduce de algunas reflexiones de Posner en su último blog sobre el tema, simplemente hay más probabilidades en el avión porque Al Qaeda descubrió que causa más impacto si ataca por ese lado, aprovechando esta vulnerabilidad sicológica que he mencionado, y que incluso parece haber afectado al propio Posner, que reclama porque las medidas contra los líquidos en aviones no se habían tomado antes, y eso que desde 1995 se sabía que Al Qaeda podía usar ese tipo de métodos.
Personalmente, creo que la amenza terrorista debe enfrentarse con medidas de seguridad, pero al final no hay forma económicamente razonable de reducir el riesgo a cero, por lo que el sentido común debe seguir primando o terminaremos eliminando los viajes.

miércoles, agosto 09, 2006

Una "odiosa" discriminación

Ahora existe una nueva causa para que aquellos que luchan contra la discriminación puedan romper lanzas. Lo lindo del caso es que esta vez se trata de una mayoría discriminada... los derechos ganamos menos que los zurdos (para graduados de college, estos ganan 15% más que nosotros los "diestros"), según un estudio publicado por Christopher S. Ruebeck, Joseph E. Harrington, Jr., Robert Moffitt del National Bureau of Economic Research.
Pero la joyita no termina ahí: sólo es para el caso de los hombres. En las mujeres no se nota la diferencia.
Los investigadores no han logrado encontrar una explicación científica y sugieren investigar mayormente el tema. A ver si alguno que esté preparando su tésis se tienta en explorar esta veta, o si alguien formula alguna explicación razonable para poder testearla.

martes, agosto 08, 2006

Comprando Goodwill

¿Sabía usted que en los últimos 2 años Venezuela ha comprado US$3.700 millones en bonos argentinos? ¿Y que eso implica casi 2/3 de los bonos emitidos por el gobierno argentino en el período?

lunes, agosto 07, 2006

Gambling

Curioso que en Chile el tema de la apertura de nuevos casinos no ha suscitado ningún tipo de comentarios. Digo que es curioso, porque en otros lados es todo un tema.
Empecemos por señalar que se trata de una actividad muchas veces criticada por "improductiva". No me voy a detener mucho en este punto pues es evidente que algo produce cuando tantas personas lo pasan tan bien jugando, y eso sin mencionar todo el interés en Chile de diversas ciudades que compiten por "tener" uno. Lo mismo ocurre con las loterías, pollas, lotos, kinos, etc. Todos juegos de azar y por lo tanto prohibidos con la excepción de aquellos expresamente autorizados, pero que tienen amplia demanda.
Es evidente que el prohibirlos tiene una gracia: generan una renta monopólica artificial que el Estado pasa a compartir, convirtiéndose en un notable impuesto que la gente paga con gusto (interesante comentario de Posner en su último post).
Sin embargo, ese monopolio se está rompiendo por culpa de Internet, pues ahora es más fácil jugar desde la casa, y eso a la larga debiera permitir acceder a Casinos más baratos (ya que pueden ofrecer juegos (apuestas) más justos). De hecho, se estima que en Estados Unidos el número de clientes de ese tipo de sitios está en torno a los 8 millones que mueven más de US$ 6.000 millones, o sea 6 puentes a Chiloé.
Un tercer motivo para prohibirlos es la amenaza de quiebra que se cierne sobre el consumidor que se vuelve adicto. Personalmente las veces que he entrado a un Casino lo he hecho pensando tal como lo hacía cuando entraba a los video juegos en mi adolescencia, esto es: el presupuesto que llevo lo voy a gastar todo, la gracia es que ojalá me dure toda la tarde. (Tal vez por eso siempre me ha ido tan mal como mi análisis racional prevé que ocurrirá: con las probabilidades en contra, pierdo). Pero me consta que la gente juega con lo que en economía se denomina una "preferencia por el riesgo" (aunque personalmente siempre he pensado que dicho concepto debiera usarse para los juegos de alta variabilidad, pero con resultado esperado positivo, mientras que en el Casino ofrece por definición, una esperanza negativa, pues tiene que financiarse). Debo aceptar entonces que es posible que un adulto decida libremente ir a regalar (al menos estadísticamente) su plata a cambio de la emoción de tener la "posibilidad" de ganar. Por otro lado, estadísticamente el riesgo de quiebra existe, aunque relativamente según un estudio de John Barron, Michael Staten, and Stephanie Wilshusen del año 2000 (citado por Posner) que mostraría que los "jugadores" representan sólo un 1,4% de las quiebras personales a nivel de todo Estados Unidos (casi 8% en los condados en que hay casino). Bastante poco como para justificar una regulación especial.
Por lo tanto sigo con mi pregunta, si la actividad no es dañina para terceros, es ejercida por adultos, y además tiene visos de perder su capacidad de recaudación en el tiempo (obviamente con 24 casinos a nivel nacional lo que queda para cada municipio será bastante menor de lo que "dejaba" cuando eran sólo 6) ¿para qué molestarse en todo este tema de "licitar" las licencias?

Castigos Colectivos

La verdad es que resulta horrible ver la situación que se vive actualmente en Medio Oriente, entre Israel, Hezbolá (o Hizbolá como han empezado a decirle), y los demás países vecinos. No tengo muchos conocimientos del tema por lo que no me atrevo a opinar como no sea para recordar que la única vez en la historia en que estos pueblos han logrado convivir fue durante la "Pax Romana", que como se sabe se impuso a punta de "pilum". Eso me hace pensar que no hay otra salida que una intervención externa (U.N.?) decidida, esto es, con intenciones de imponer la paz a todos los bandos, y no sólo de entrar a "mediar".
No obstante, para volver a temás menos dramáticos, la acción de Israel de intervenir en lo que muchos consideran como un "castigo" al Líbano por no haber podido o querido controlar a Hezbolá,se puede analizar desde el punto de vista de los "castigos colectivos", tema muy interesante que Posner y Becker analizan en sus últimas columnas (aquí y aquí).
En Chile, tenemos un ejemplo concreto de este tema en la nueva ley de subcontratación, que aparte de controlar (impedir) la subcontratación en muchas de las formas en que actualmente existen, propende a castigar a una empresa por la falta que comenta, no uno de sus empleados, sino uno de sus proveedores de servicios (subcontratistas). Uno podrá estar en más acuerdo o desacuerdo con la legislación, pero creo que los textos que menciono resultan muy interesantes para poner en perspectiva una legislación compleja, que a mí modo de ver tiene más que ver con un reconocimiento de la incapacidad de fiscalizar, unido a la decisión política de no renunciar a ello. En otras palabras, en lugar de confiar en el mercado y en el poder de los propios agentes negociando entre sí, la nueva legislación busca sancionar a todos (obligando a las empresas a fiscalizar a otras empresas, cosa que resulta bastante curiosa) por las faltas de uno o de unos pocos y de esa manera controlar las relaciones entre empresas y trabajadores (y de empresas entre sí).

martes, agosto 01, 2006

Cómo vivir gratis

En un interesante artículo del NY Times de LOUIS UCHITELLE and DAVID LEONHARDT presentan una interesante perspectiva de lo que pasa con un creciente grupo de trabajadores en los Estados Unidos, que simplemente renuncian a emplearse porque en general las ofertas de trabajo que encuentran ofrecen sueldos muy bajos.
Evidentemente, si uno tiene un alto nivel de utilidad asociado a sus tiempos de ocio resulta lógico que sólo sacrifique esos momentos a cambio de una compensación adecuada. Pero la pregunta es ¿y de qué viven mientras tanto? La respuesta es en muchos casos el sueldo de sus parejas y en otros casos la hipoteca de la casa. Pero

the fastest growing source of help is a patchwork system of government support, the main one being federal disability insurance, which is financed by Social Security payroll taxes. The disability stipends range up to $1,000 a month and, after the first two years, Medicare kicks in, giving access to health insurance that for many missing men no longer comes with the low-wage jobs available to them.

Me pregunto cuándo tendremos un análisis sobre el tema de las licencias médicas asociadas a beneficios de ingreso en Chile. Evidentemente, si a uno lo van a despedir, lo mejor es rápidamente entrar en "stress" mientras paliamos la situación.

Tanto en un caso como en otro, el problema es que se genera un espiral en que el más honesto siempre es el tonto que paga: como algunos lo hacen, nos sube el costo a todos; como igual me subieron el costo, empiezo a hacerlo (total, todos lo hacen). Es importante empezar por crear una cultura de "no aprovechamiento" que castigue socialmente este tipo de "free rides", que de "free" no tienen nada.

miércoles, julio 26, 2006

En todas partes se cuecen habas

Es interesante ver que incluso en Estados Unidos, que a veces desde Chile nos figuramos como la quinta esencia de las libertades de mercado, de cuando en cuando se dan discusiones que parecen más propias de estos lares.
Para muestra pueden echarle una mirada a este tema:
The Chicago City Council quiere que las empresas que operan en el área de Chicago, con ventas de más de 1.000 millones y tiendas de más de 90,000 pies cuadrados (big box las llaman) paguen en dichas tiendas al menos $10 por hora más $3 en beneficios a partir del 2010. (El salario mínimo en Illinois es hoy de $6,5). Se pueden imaginar la reacción que el tema ha generado, o verla en el Chicago Sun. En todo caso la votación es hoy 26 de julio.
Interesante esto de que no sólo no está zanjado el tema de que aumentos excesivos de salario mínimo a la larga generan desempleo, sino que además ahora hay quienes creen que pueden fraccionar el mercado laboral según el tipo de empleador. Me pregunto cuanto tiempo nos vamos a demorar en que a alguien por acá se le ocurra copiar la idea.

lunes, julio 24, 2006

Subsidio diferenciado por precio de suelo

Una de las modificaciones novedosas que se están haciendo en materia de política habitacional es un nuevo subsidio por localización. La idea es que para favorecer la integración social es necesario hacerse cargo de que el precio del suelo muchas veces es un obstáculo para la presencia de viviendas en determinados sectores. Ello implica que los pobres se ven en la necesidad de adquirir viviendas que estén ubicadas en zonas de menor valor, típicamente en la periferia.La propuesta consiste en que, para las familias que están postulando a proyectos ubicados en ciudades más grandes, exista un subsidio adicional que dé cuenta de la diferencia de precios derivada de habitar una ciudad más cara, pues de lo contrario se ven obligados a reducir mucho el tamaño de la vivienda, o a emigrar.Si bien el argumento parece lógico, en el fondo esconde una discriminación entre unos pobres y otros que resulta completamente ilógica.Vamos viendo: Si una vivienda es más cara que otra es porque tiene elementos que la hacen diferente (teoría de los precios hedónicos). Es decir, el valor de la vivienda deriva de los miles de atributos que puede tener implícitos: tamaño, calidad, pero también barrio, cercanía a servicios, seguridad, costos de movilización, etc.Por lo tanto, cuando se “reconoce” el precio del suelo y se le da un subsidio adicional a una familia, en el fondo se le está lisa y llanamente regalando un set de atributos que no le estoy dando a otros pobres. Dicho de otro modo, si la vida en la ciudad es más cara que en el campo y la gente insiste en habitarla es porque el beneficio que perciben es mayor que el ahorro de irse a vivir a un pueblo más chico. Y si el beneficio de vivir en la ciudad va a ser mayor, por qué tendría que darle más ayudas que al pobre que está en el campo.Y no entremos a mencionar el hecho de que justamente se quiere descentralizar el país pero en los hechos la señal es “Váyase a ciudades grandes y obtenga más beneficios, no sólo de la ciudad, sino también del Estado”.Nuevamente, con las mejores intenciones, las políticas diseñadas son equivocadas.

miércoles, julio 19, 2006

¿No está repetido?

Ya hay un blog en el que participo, que es el que originalmente pensé para Comercial UC y que espero funcione bastante bien. No obstante, en algún momento pensé que por un lado no todas las cabezas de pescado que se me ocurren van a dar la talla para ese blog, y por otro que me gustaría tener algún control sobre lo que publico, y ese medio está entregado a un editor del CAAE por lo que me pareció prudente tener copia de todas mis intervenciones en mi propio web, sin perjuicio de que haya un espejo más público. Just in case....